Se Solicita.

Se solicita alma joven, de aquellas que saben soñar con noches estrelladas de charla y confesión.
Se solicita piel que queme, esa que se conoce como por casualidad y con mucha suerte. La que cuando te toca parte de tu estómago cae mezcla de miedo y excitación.
Se solicita una mente abierta. La que pueda conmigo, con la libertad, con mis barreras, con la montaña rusa emocional que puedo ser y con la mujer que soy dia a día. Aquella que pueda intercambiar ideas, y cambiar las mías con amor.
Se solicitan manos compañeras con dedos amables. Aquellas que puedan tocar sin tacto, explicar con gestos, acariciar con generosidad, escribir con ideología, y empuñar mi mano por el resto del camino.
Se solicitan ojos para ver más allá. Para iluminar el camino, ojos que me desnuden de corazas y calienten el ambiente donde estemos. Ojos con brillo y oscuridad, con ética y amor.
Se busca amor. Del bueno, el que no guarda resentimientos, ese que brinda sin egoísmos, aquel que merece entrega.
Se solicita presentarse de improviso, sorprender con presencia, invadir las ausencias.

Se solicita magia, esa que no se aprende y que todos esperamos alguna vez en la vida.

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Te amo ❤

Te amo a la madrugada, cuando voy al baño e intento taparme entre la madeja de cobijas que hiciste durante la noche y te veo dormir plácido, en paz con vos mismo. Porque veo una cara distinta de vos.
Te amo a la mañana. Cuando me subo arriba tuyo y te molesto y despierto porque son las 10 y vamos a desayunar. Y te reís pero me queres matar porque para vos es la madrugada. Y te tomas el café y me odias pero aceptas el pedido de charla y desayuno.
Te amo al mediodia. Cuando me doy cuenta que hace horas que estamos abrazados viendo cualquier cosa en la tele, pero veo mis piernas con tus piernas entrelazadas y disfruto del calorcito que me das porque dejamos la ventana abierta la noche anterior.
Te amo a eso de las 13.30 cuando me preguntas que vamos a comer y salimos todos rotos en el auto a buscar algo rico. Y te veo super concentrado en la comida y sus detalles. Y comemos riquísimo, y hablamos de la noche anterior y reímos complices.
Te amo de tarde. Cuando Queres dormir una siesta que nunca sucederá y te jodo y te pido salir a algún lugar y finalmente me llevas a alguna plaza a tomar sol, a sacar fotos, a hablar y hablar de tantas cosas que ya no recuerdo. Y a veces hay mates o merendamos en tu casa. Y terminamos echados, casi dormidos.
Te amo en el atardecer. Mientras dormimos una pseudo siesta y te beso una vez más y me abrazas y siento que estoy en casa.
Te amo de noche cuando compartimos tu locura, mi locura, tu música, nuestra mente. Y sin querer y con toda la intención hacemos el amor en una mezcla de ternura y pornografía que nunca antes conocí.
Te amo en tu locura absoluta, en tus sueños superficiales, en tus oscuridades más secretas, y en tu brillo escondido.
Te amo en tus posibilidades y potencialidades, esas que veo en el brillo de tus ojos cada día que me miras y me contás de tus planes.

Te ame en todos tus estados y en cada día que compartí con vos. Y hoy sé que no puedo esperar más algo que no sucederá.
Te despedí entre lágrimas y recuerdos, deseandote la felicidad absoluta. Esa que buscas y que poco tiene que ver conmigo.
Gracias por haber sido parte de mi vida este instante.

Luciana A. Palmisciano Guevara – Octubre 25, 2016.

Preservate ❤

-“Preservate”, dijo. No entendiendo que era un consejo en su contra.
Había escuchado esas palabras miles de veces. Habían sonado y resonado en mi mente tantas veces. Distintos timbres, voces masculinas y femeninas, voces de amigos y de conocidos y gente con la que hablaba de él como si fuera aquella anécdota que repetís constantemente porque divierte.
Pero yo ya aburria, me convertía en monotemática. Él era el problema a resolver que reverberaba en cada lóbulo de mi cerebro. Lo veía, lo sentía, lo escuchaba, lo tocaba, lo hablaba… Todo, todo el tiempo.
Era un problema. Me sentía volver a mis clases de matemática en quinto año, no entendiendo nada por haber faltado tantas veces debido a la enfermedad de mamá y no pudiendo atajar tanta información.
No lo podía atajar, se me había venido encima el amor. No lo quería, no quería enamorarme de él.  Era imposible, quieto, depresivo, no podía con él mismo… Podría conmigo? La única respuesta posible era “No”.
No podía conmigo, con nadie, no podía salir de su mundo, de sus problemas, de la relación enferma que tenia con ella. Una ella de esas que hacen la vida de terror a cada hombre que atrapan con su telaraña. Una ella que seguía alimentándose de su cuerpo, su alma, su mente.
“Que carajos hago acá?” había pensado un día encerrada en su baño mirando por el ojo de buey mientras entendía que me estaba enamorando de lo imposible.
Imposible, entender el porqué me quedé, creo que para cuidarlo, para abrazarlo, para olerlo… Que se yo. Esas cosas que una hace en medio de sentir cosas que no entiende.
Y sentí. Me quedé sintiendo lo que podía, lo que me dejaba sentir, lo que me permitía compartir. Sufriendo siempre porque sabía que no le pasaba lo mismo. Sentí todo lo que pude. Y me quedé hasta que sufrir se convirtió en dolor.
“Me dolés!”, le digo esas veces que le charlo mirándome al espejo. “Me dolés cada vez que me decís que te de un beso en la boca!”
Porque quiere que lo bese, porque es más “amoroso”, y yo lo esquivo porque si lo beso me enamoro pero me enamoro hundida en la decepción de enamorarse de quien no puede amar. Le esquivo la mirada fija, los besos mientras le hago el amor y el me coje, porque quiero salvar una dignidad que perdí hace como tres meses.
Y así me disfracé de amiga y me la creí, y entré en un limbo de sentir, de esconder, de esquivar, de intimidad, de compartir cosas que no se comparten. Me comparte los detalles de con quien está, con quien siente, con quien fuma, con quien todo… “Me dolés”, le dije al espejo que me devuelve la cara de una idiota que no entiende ni lo que siente, ni de como carajos llegó a este lugar de mierda.
-“Preservate”, me dijo.
Y así fué que le empecé a decir: “Me enamoré de vos y sé que me tengo que ir…”

 

Luciana A. Palmisciano – Octubre 23, 2016.

La no conclusión

Si yo besara, el tacto te hubiera dicho lo que siento.
Si mis labios hablaran, tendrías en tus labios mi sentimiento.
Si mi boca te tocara, sentírias el sabor de mi aliento.
Si en ese acto me brindara, entenderías de inmediato que no miento.
Si mi lengua te rozara, materializaría lo que estamos viviendo.
Si de mi saliera todo eso, dejaría de mentirte a cada momento.
Si supieras, si entendieras, si pudieras, si acaso me animara a decir lo que siento. Si la vida, si mi alma, si pudiera, no tener más miedo.

Transmutación

No quiero más esta vida que llevo saliendo de vos.
No quiero más sufrimiento ni pena, ni pavor.
Quiero escapar de las negaciones las ausencias y el dolor.
Quiero entregarme completa y terminar de decir adiós.

No quiero mas estas lágrimas evidentes de desilusión.
No quiero sentir más el vacío de tu amor.
Quiero alegría y anticipación.
Quiero una guía, una meta sin rencor.

No quiero más ni encierro ni boicot.
No quiero verme más sola en este espejo del rincón.
Quiero amar locamente y sin razón.
Quiero confiar ciegamente en Vos.

No quiero vivir más entre fantasmas de pudor.
No quiero pasearme por esta tristeza sin flor.
Quiero llenarme de esperanza y su fulgor.
Quiero brillar en otros ojos en otro espacio
Quiero soñar con otro rostro, otra vida, otro amor.

Ser

Quien soy más que lo inevitable.
Soy lo que no puedo editar,
Lo filtrado de lo vivido,
El resultado de aquello que nunca planifique.
Así soy yo, este ego machacado,
Este amor nunca sentido,
Este cuerpo nunca realizado.

Quien soy yo más que  lo inmodificable.
Soy las tormentas que sobreviví,
El cariño que recibí,
Aquello que se da en medio de la naturaleza vital,
Así crecí, así resulte en mi.

Quien soy me preguntas.
Y tengo sólo silencios para responderte,
Porque siempre estoy mutando,
“Soy todo lo que nunca esperaste y a lo que tienes miedo”, grito.
Así me forme, Así me transformo.

Quien soy? Preguntan eternamente.
Y eternamente respondo que soy lo que sucederá estos próximos días.
Los eventos que se vivan. Del futuro que no conozco.
Soy lo que seré mientras te conozca. Mientras seas parte de mi vida. Mientras no cierres los ojos. Y hasta que me vaya.

Lucíana Palmisciano – Octubre 18, 2016.

Sin cadenas

Si hay algo que amo de mi vida es mi capacidad de rescilencia, mi libertad y mi independencia.

En un mundo donde la meta es ser linda y casarse, logré cortar con las imposiciones primero de mi familia y luego de la sociedad, esa que filtro de mi vida sin pensarlo demasiado.
Uno elige todo el tiempo. No está solo porque si, tiene amigos porque lo vale, arriesga su comodidad porque es necesario para el alma, se juega por algo porque confía , pelea sus luchas porque lo siente carne, renace de las cenizas porque no hay otro camino, se equivoca porque así aprende, ama porque se anima, ayuda porque lo siente. Vibra, vibra siempre desde adentro y vive, vive desde el corazón.
Hola. Soy yo. Si lees esto es porque me conoces de alguna manera. Pero nunca de todas. Porque como dice Serrat, se hace camino al andar.

Luciana Palmisciano – 7 de Octubre de 2016.