Vamos.

Y llegaste. Así, raudo, sin aviso, sin que te esperara, sin fe, sin buscar, sin ánimos ni esperanza.

Llegaste así, con cuerpo de Adonis, con pocas palabras, con muchas acciones, con cariño, con seguridad, con certezas y dulzura.

Llegaste con las manos llenas de fuerza, con los ojos llenos de ilusión, con la boca llena de sinceridad, y con la cara llena de gestos de amor.

Llegaste y barriste con mis miedos. Lamiste mis heridas. Acariciaste mis ansiedades y calmaste mis dudas a fuerza de acción.

Apareciste un día y solo pediste una oportunidad, me contaste tus sueños,  me describiste tus vacíos, detallaste tus desventajas, desnudaste tus fallas.

Llegaste casi transparente, rudo, animal, apasionado, calmo, libre, sin peros, abierto, real, generoso.

Y me ganaste y me callaste y me curaste con mimos, con interés, con espacios, con abrazos, con ganas, con movimiento,  con futuro…

No pude decir “no”. Me resistí hasta que me di cuenta que no tenía sentido. Y te pelee incluso en tus brazos. Y me deje llevar por vos… Vamos.

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Oportunidades

Poner la otra mejilla. Darse otra oportunidad. Seguir adelante. Una puerta que se cierra abre una ventana. Dar una vuelta de hoja. Abrir un nuevo capítulo. Abrirse a una nueva oportunidad. Darse. Dejar atrás los miedos. Re inventarse. Re escribirse. Volver al ruedo. Darle un giro a las cosas. Montarse al caballo. Agarrar las riendas de la vida. Armarse de nuevo. Brindarse.

No es fácil. Duele. El miedo te ataca. Las inseguridades te acosan. Los nerviosismos vuelven. El frío te invade. Y la quietud es solo el comienzo de la muerte.

Pero, los  sueños pueden más. Se puede creer en uno mismo. En que la magia que no estuvo, estará en el próximo paso. En que haber pasado lo peor, solo nos pone un poco más cerca de lo que queremos. Podemos salir a buscar la luz activamente. Podemos superarnos. Podemos cambiar lo que nos hace buscar caminos erróneos. Podemos darle la vuelta a la vida, y encontrar lo que queremos.

Hay que apostar al movimiento, que nos empuja a buscar lo bueno. Hay que buscar la luz interna y salir a vivir la vida…

De la omnipotencia femenima, el Che y Homero Simpson.

Si hay persona que me hubiera gustado conocer en este mundo, entre otros, es Ernesto Guevara, “EL CHE”. Sus cambios, su ideología, y su búsqueda me apasionan. “Es doctor!” diría mi mamá a los gritos pelados, pensando que la nena apunta bien. Pero yo lo veo como un “rebelde sin causa” o con causa, mejor dicho… y esos a mi género le apasionan. Un idealista, un bohemio, culto, dispuesto a pelear por lo que cree justo, un héroe…

Creo que fue Gabriela Acher quien dijo” Las mujeres queremos un “Che “ para después afeitarle la barba”. Y es Así, como se describe la Omnipotencia Femenina.

Queremos cambiar a quien amamos. No solo para demostrarnos que podemos y así seguir alimentando la egolatría (“el cambió por mi, porque me quiere, por nuestro amor”), sino también por cuestiones de Autoestima, al poder manipular al ser querido, podemos manejarlo, y si es así, podemos manejar el daño, y el ser lastimadas. Necesitamos la seguridad de que aquel “rebelde sin causa” nos quiere lo suficiente para renunciar a su naturaleza y convertirse en ese hombre, estable, o seguro a nuestros ojos.

Claro que en el transcurso, el muchacho se nos transforma en Homero Simpson. Nadie renuncia a sus sueños y a su libertad Gratuitamente. Y las frustraciones, pasan a la calvicie, alcoholismo y porqué no un laburo aburrido.

No somos las únicas culpables, OJO! Los hombres han sido criados para “proveer ancestralmente. Un tipo sin un laburo prometedor es un “loser”. Un buscavidas, es esa profesión que a mi mamá le hubiera provocado urticaria.

Y estamos inmersos en un universo donde ser exitoso no da lugar a lo importante, porque lo urgente no da lugar a nada. Este condimento “temporal” nos da una sensación de frustración, superior a la real.

Entonces amigas y amigos, llego a mi pensamiento final.

Porqué cortar alas? (y dejar soñando a alguien)

Porqué demostrar un poder irrealizable? (cuando sabemos que el amor no se controla)

Para qué priorizar una seguridad irreal a los sueños de aquel que nos completa?

Si querés un “Che”, tenés que vivir en la selva, con chaleco antibalas, y sabiendo que no hay espacio para hijos y un perro.

Si salís con un casado, entendé que no sos LA especial que va a hacer que se divorcie…Y que finalmente, si engaña a la madre de sus hijos…porque no a vos? Nadie es mejor que ningún otro humano en el mundo.

Si te enamoraste de un mujeriego. Aceptalo, dejalo ser, porque no lo vas a cambiar, lo vas a enjaular, y te va a terminar odiando.

Y si tenés un Homero. Ya sabés que es seguro pero ni sueñes que el día que quieras jugar a la dominatrix se lo tome a bien.

La palabra para todo esto es ACEPTACIÓN. Busquemos lo realizable, lo que queremos como mujeres. Aceptemos nuestras fallas, amemos desde nuestro pequeño lugar en el mundo, para amar plenamente.

Luciana Palmisciano – Julio 25, 2008.

De cuando el amor está ahí nomás

Y porqué no pensar que se necesita un hombre de verdad?
Acaso, no es cierto? Creo que los necesitamos siempre.

Siempre hay que abrir un frasco, atornillar una silla que ya esta media clueca o tirar un chorro de ácido muriático a la bañadera que esta un poco pasada de oxido. Y la realidad es que lo podemos hacer, pero qué bueno cuando hay alguien para ayudar!

Y los hombres se han ganado el desagradable lugar del arregla todo.

No importa que es lo que no funciona o funciona mal siempre hay una mujer preguntándoles como arreglar esto, aquello o lo de mas allá.

El pago? Si sos un suertudo quizas un poco de romance. Sino, sos el eterno amigo de la morocha que solo te llama para que la ayudes y nunca para que te ayude ella. Eso si, por lo general nunca hay plata de por medio…

-“Hola, Carlis, no podes venir a casa que se me rompió el duchador y no me puedo bañar?”

Y ahí esta Carlos, en 5 minutos como perro de caza. Pero lo rígido no es la trompa y no apunta a la presa. “No lo puede creer, es divina!” piensa.
Y el cayó a la casa justo cuando tenía el bikini ese amarillo de las tiritas y la toallita al hombro. “Y Carli, que pensas que le pasó?”
Y Carlos embobado piensa… “Cualquiera se tapona mirándote a vos, MAMASA INFERNAL” Ahí fué donde Carlos perdió los seis años de análisis de sistemas, los postgrados en Inglaterra, Los viajes a Suiza, y toda la educación que le dio su mamá.

Y lo cierto es que nos aprovechamos, jamás vas a llamar a Matías, tu otro amigo médico que es un bombonazo, que te gusta y que no sabe nada de la vida. Matías perdió su valor en hombre el día que se hizo cirujano. Dejo de ser práctico y por eso por más que esté que se parta, no lo llamas ni a palos, “Ese duchador es mi vida, sino como me baño!”

Somos aprovechadas eh! Carlos es un rey, es bueno, práctico, inteligente, se da maña y nosotras nos fijamos en el inútil del doctor?! No se vale.

Y lo cierto es que Matías, y solo quizás, nos dio bola. Y si! :”Mamá! Me caso con el cirujano que te conté!” Y se te dió. Es hermoso, exitoso y nos dio un anillo. Nos casamos en una iglesia de sueño y fuimos Malibu Barbie ese verano en que nos fuimos a Cancún de luna de miel. Y díganme, no es un sueño hecho realidad? Paso todo lo que mi mamá me dijo que una relación debía ser. Somos la pareja de esa revista que veía cuando era chica. El Señor y la Señora cirujano de Sanatorio Privado.

Pero señora…. Todavía cree en los cuentos de hadas? No sabe como termina el asunto?

Bueno, le cuento lo que me paso un día en que creía que las relaciones eran justas:

Matías quedó sin secretaria, estuvo buscando una como por dos meses y ninguna quedaba! Hasta que llego Andrea, lo vi feliz de nuevo cuando la actividad de la oficina se regularizó. Pero unos meses después, las cosas cambiaron. Empecé a comer sola porque las cirugías se extendían. Pasaba fines de semana sola porque viajaba a conferencias. Y después del segundo mes, lo supe. Me estaba engañando, el sueño se transformó en pesadilla. Y no sabía como arreglar todo. Cómo hacia para que me quisiera de nuevo? Qué hice yo para que me pase esto? Y las promesas? Qué pasó? Y solo hacia dos años que estábamos casados. Dejé de ser lo que era? Qué me falto? Qué me pasa?

Y lo cierto es que no hay preguntas que alcancen. Seguimos y pensamos y lo vemos acostado al lado nuestro en la cama viendo C.S.I. y no encontramos la explicación. Todavía lo queremos, queremos la casa de Barbie, el auto de Barbie, pero nos olvidamos a Kent en el camino. Y ese fue nuestro error, vivimos obsesionadas por todo lo que TENEMOS que hacer y no nos damos cuenta de lo que QUEREMOS hacer.

Mis esperanzas no eran las mías, mis sueños no eran los que soñé. Mis necesidades eran otras y ahora las veo. Siempre pensé que lo que quería mi mamá para mi era lo mejor! Y es así, lo que pasa es que mamá no sabe que soy una persona diferente. Somos humanas con necesidades menos económicas y un poco más afectivas.

Porque vivimos y priorizamos lo que quieren los demás? Cuando empiezan a decirnos que hacer? Porque nunca pensé que necesitaba alguien que me cuide y no que me mantenga? Donde deje de añorar a alguien que me tome en cuenta para que alguien ponga en frente mío lo que se supone que me tiene que gustar? Cuando fué que deje de tomar mis decisiones, aquellas por las que luche cuando estaba en la universidad?

Y así volvemos a nuestro centro femenino. Volvemos a lo primario de nuestro ser. Y volvemos a comenzar. Devolvemos el kit de Barbie y empezamos a buscar nuestras raíces. Quien soy y que quise… empieza a ser el motor de nuestro ser. Y con un poco menos de FE emocional, con un poco más de experiencia y con la ayuda de algunas amigas llegamos al comienzo. Alquilamos un departamento chico pero lindo, el barrio no es lo mejor pero lo voy a pintar de color durazno como YO quería cuando Matías me dijo que su casa no era un restaurante mexicano. Y resulto ser que durazno con el parquet oscuro y un sofá de segunda mano color caqui quedaba divino. Tengo mi propio lugar de nuevo! Me pasé toda la tarde pintando mi cocina de color verde musgo y los bordecitos color hueso, quede hecha un desastre pero la cocina parece nueva. Y me renació la idea de escribir de nuevo pero si toco la laptop así, se autodestruye. Corrí a las cajas que tenían el cartelito “blancos” saque las toallas que me regalo mi tía Esther y prendí el agua. Ah no, debe ser para el otro lado. Shit…solo salía un chorrito hirviendo pero no había agua fría.

Y así fue como lo volví a llamar. Y ni siquiera sabía si el teléfono era el mismo, pero contesto! “Carlos?” recé para que no me mandara a la mierda, porque me lo merecía. Hacia casi un año que no lo llamaba así como así. Casi siempre lo veía en reuniones que hacían mis amigas, pero nunca fuimos como antes. Hablábamos pero con un vacio interminable donde yo sabia que el me quería pero no le podía decir nada porque tenia mi compromiso ya establecido. Y el jamás se hubiera atrevido a decir nada…era un caballero.

“Si, Lu?” y lo dijo como corroborando.
– “Si…estas ocupado?”
“No, Lu si sabes que los domingos estoy al pedo después del partido” era verdad, se tiraba a ver tele y comer chizitos con cerveza hasta que reventaba o alguien lo llamaba para joder un rato.
“No vendrías a ver que cornos le paso al agua?”, y me largue a llorar sin poder decirle que era lo que realmente le quería decir. Cosas como:”Soy una tarada, perdóname”.
“ Que pasa Lu? Estas mal por lo de Matías? En media hora estoy por ahí” me dijo y sentí un alivio enorme.
“Ok” y se me escuchaba como sorbía los mocos como una nena de 4 años. “Te espero”

Y con las mejores palabras a la mano dijo: “Era tiempo”

Nos tomo 10 minutos solucionar el asunto del agua (la cual no estaba ni cortada ni mal era solo que no abrí la llave de al ladito del inodoro), y toda la noche comprender porque él nunca dijo nada y porque yo jamás lo tomé en cuenta.

Nos tomo seis meses de noviazgo y un año de convivencia llegar al un registro civil a decirnos que nos había tomado mas de 5 años entender que era lo que realmente necesitábamos. Más que nada, comunicación.

Nunca volví a tener la casa de Barbie y de vacaciones nos fuimos a Aguas Verdes. Pero les juro que nunca la pasé mejor que en ese verano que fui Luciana de Hernandez, esposa Secretaria, y poseedora de una hipoteca. La casa de Barbie se transformo en un chalecito en Urquiza. El auto de Barbie se transformo en un Honda 1998 y a Kent a veces lo miro al lado en la cama mirando C.S.I. y me le tiro encima y le digo: “Gordo, vamos a la ducha a ver como funciona el agua?”

Luciana Palmisciano –  Marzo 2, 2008.