La Realidad que me sonríe

La realidad que me sonríe

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Instrucciones para superarlo

Ante cualquier malestar, no se meta a la cama a comer chocolate, espere unas horas…disfrute su duelo.

Déjese tiempo para llorar, agendelo. Distribuya momentos del día para estallar en lágrimas. Una lágrima encarnada es virulenta, y puede perseguirla por décadas.

Una vez que haya llorado por primera vez, las cosas tomarán otra perspectiva. No solo por el dolor de cabeza, por los ojos hinchados, y ese aura de Apocalipsis que siente…sino porque la vida en soledad puede verse catastrófica o motivante. Durante el proceso, las cosas cambiarán de color. Se lo prometo.

No acepte inmediatamente invitaciones a tomar alcohol y bailar hasta cualquier hora. Empiece por meditar, por entender qué pasó. Una vez hecho esto, encontrará muchas actividades para sacarse al maldito de la cabeza. Esto también es una promesa.

Reflexione:

Es esto una repetición de situaciones anteriores?

Qué papel ha tomado UD. En todo esto?

Cuanto hubo de ilusión y cuanto de realidad?

Piense en su 50%, no se limite a maldecirlo, agache la cabeza y enfóquese en UD,aunque suene masoquista, le servirá para futuras ocasiones.

Es esto parte de una dinámica de pareja? Van y vienen? O es esto pasajero? Y si es así, cómo innovar y darle un giro.

Ayúdese…piense, reflexione, pero después de unos días, no se hunda…UD es mujer, tiene trabajo, quizás hijos, amigas, actividades deportivas, comunitarias…no se pierda de su entorno.

Calcule un peso el cual puede ganar comiendo porquerías en frente al televisor y que luego pueda perder sin tanto problema. 2 o 3 kilos son algo que no la dejará sin ropa para ponerse.

Una vez calculado el peso, comprenda y Des. tiempo para deprimirse en forma. Compre helados, chocolates, salamines, quesos, un buen vino blanco o gaseosa, algunos cigarrillos, y entréguese a su angustia oral. No es UD perfecta, permítase ser un ente.

Actividades a realizar durante algunos días:

Llore y coma.

Vea películas románticas y llore.

Escuche lentos de los 80s y rompa fotos.

Coma helado con galletitas de chocolate y descárguese con una amiga.

Llore y putee al mal nacido.

Llame a su mamá o papá y cuéntele, ellos sabrán contenerla.

Lea sus cartas y reviva los buenos momentos, hubo un momento donde él era una buena idea.

Finalmente, quizás le sirva comunicarse con el individuo y cerrar, háblele, intente entender, y si lo entiende, mucho mejor! Despídase…a veces sirve.

Pregúntese qué aprendió, que puede sacar de bueno de esta situación. Pase en blanco lo que ha vivido, lo que no quiere vivir más y entienda que “Nadie muere de amor”. Ni él es Romeo, ni UD Julieta.

Recuerde que ya pasó por esto. Que hay una vida por delante. La cuenta del teléfono llegará y querrá matarlo, un día se lo cruzará con su nueva pareja, y le deseará suerte…a ella!

Mi consejo hacia UD nada es fortuito. Y todo esto un día será solo un recuerdo. Ármese, levante la mirada y comprenda que en algún momento conocerá a otro maldito que quizás le haga pasar por lo mismo o por algo parecido. Pero…vale la pena enamorarse…o no?

Rubén

Hoy lo conocí a Rubén. Imagino que él no debe saberlo. Lo conocí en  un Retiro congelado, gris y atestado de gente que corre, se impacienta y refunfuña.

Apareció en una estación de tren que lo llevaba a él a su mama y a sus tres hermanitos a mi estación, Saavedra.

Rubén entro a la plataforma número 3 donde el Ramal Mitre descansa por cinco minutos antes de volver a destino por décima vez este 13 de Julio de 2010 a las 11:11 am.

Es rubio de ojos claros. Su guardapolvo me dice que hace dos años que no le compran otros y que mama este fin de semana no lo lavo. También me dice que a Rubén es muy activo y que se arrastra cuando juega.

Su pelo, su carita, y su lenguaje me cuentan de su historia.  EL corte de pelo, me dice que vive con gatos que no son animales de cuatro patas, su cara me dice que tiene frio y su lenguaje, la música que canta, y sus expresiones me dicen que la 31 crece.

Mama quiere algo mejor para él.  Viajan a Saavedra para que él y sus hermanitos estén con chicos de barrio, un poco más lejos de la violencia y un poco más cerca de una familia que de las ausencias.

Rubén, sin embargo, demuestra que su barrio lo influye y lo incluye. Le grita a mama: “Acá es donde llega el tren, Mamita!” Camina unos pasos y le pega un cartel que muestra los horarios de los trenes, al grito de: “Boluda de mierda!” Y se pierde entre la muchedumbre que forma.

Mama con una beba a upa, dos hermanitos y dos amiguitos o primitos, hace oídos sordos y mira para el otro lado.

Cuando llega el tren, su grupo invade un área del vagón.  Un cafetero llega y canta:”Café, café!” Rubén le pregunta, es muy caro. Entonces sale como una tromba del tren y al instante vuelve con una gaseosa.  Y cuando la abre, no toma ni una gota. Le pone una pajita y empieza a distribuirla entre todos (primero la bebe).

Al terminar, comienza a gritar:”Café, café!”, los gritos se oyen en todo el tren. Rubén lo dice como queja, como diciendo: “El café es más necesario, pero no me alcanza.” Y en su enojo, le pega un cachetazo a su hermanito de 5 años que tienen un pintorcito. EL nene, lo mira atónito, larga dos lágrimas y pregunta triste: “Porque Rubén?”

Rubén sonríe, y sigue gritando: “Café, café!” Y revolea la tapita de la gaseosa, que en vez de pegarme en la cabeza, rebota en un cano.

Y yo, no reacciono mal. Lo miro fijamente, pensando que lo entiendo, pero que lo que hizo no corresponde. Y Rubén me mira, no se disculpa pero se sienta en su lugar y unos minutos después se queda dormido.

Para cuando llegamos a Colegiales, Rubén escucha a un vendedor de sanguches y le pregunta el precio. Cuando le responden pregunta: “Y si compro más de uno? Cuánto salen?”

El vendedor lo mira y le responde:”Eso es lo que sale”.  Así el nene explica:”Si compro uno, no nos da.”

A la altura de Coghlan, pregunta sobre los chocolates. Y si compra de a muchos le bajan el precio. Rubén le dice a mama: ”La gaseosa me salió $3 así que ayer hice $21”.

Rubén compro tres chocolates por $10 y los distribuyo entre todos.

A las 11:27Am llegamos a Saavedra  y nuestros caminos se separaron. Y me quede pensando si mi ayuda podía hacer alguna diferencia.

Me pregunto si el ofrecimiento de hablar cuando lo necesite, de ropa, calzado o algo lo calmaría y le ayudaría a afrontar su realidad. La que él sabe que es distinta de los demás, solo porque LE TOCO ASI.

El ying, el yang, y el yo.

Qué experiencia bizarra fue el verme a los 8 años, 5 meses y 3 días, con  45 años, 7 meses y dos días…Confieso que no me reconocí, hasta que vi aquella cadenita de oro que me regalaron cuando nací. Y me di cuenta que seguía allí como sigue hoy. O será al revés. No sé. Es confuso.

Qué extraño fué, reconocer al hombre al lado mío. ¿Cómo es que el corazón siente antes de lo que los ojos ven? Incluso con esta alma juvenil de a penas 8 años, con la mente virgen, con la fe extensa. No entiendo como ver a aquel señor, me despierta, me florece.

Todavía no entiendo como es que mi mente, o mi ser se proyectó a ese mismo momento, que parecía histórico. Un momento que parece de felicidad aunque no entiendo porqué.

Me maravilla verme: ¿Seré quién sueño con ser? ¿Cómo hago para preguntarme? ¿Seguiré gustando de los laberintos? ¿Amaré leer Mafalda,dibujar en blanco y negro con carboncillos o revisar cajones prohibidos?

Y si, lo hago. Sé quién soy y quién seré. Y no entiendo porqué. Yo sé quien es esa señora, soy yo. Y me gusta lo mismo, y me gustan más cosas. El arte abstracto. Los paseos por la oscuridad de Buenos Aires. ¡Me sé todas las calles!

¡Qué extraño este pase de información, esta locura rápida, esta forma de saberlo todo!

¿Seremos todos así? ¿Podrán todos verse como me estoy viendo?

Hay si, arte en lo que somos, música en lo que vivimos, perpetuidad en nuestro ser. No sé como lo sé…Solo me consta. Solo respiro eternidad ¡Y puedo volar! Aquel sueño de niña se ha cumplido. Puedo verlos a todos, a los que viven a los que sobreviven, a los que piensan y sueñan, a los que hacen y luchan. Los veo a todos, al mismo tiempo. Los conozco. Y son parte mía y yo de ellos.

Verán que la muerte es solo esto…Ser parte, como del club donde voy a practicar tenis los sábados a las 10 de la mañana, pero más profundo. Es como vivir en los demás, vivir mis sueños con los que quiero. Y ellos, tienen el mismo sueño. Todos tenemos esas mismas ansias de vivirlo todo, de saberlo todo.

Verán, que la muerte no es más que vida. Nada más.

 

Luciana Palmisciano – Octubre 23, 2013.

5 de Septiembre, Libertad.

Hoy llega mi Libertad. Hoy dejo mis cadenas auto impuestas. Hoy termina la convivencia que elegí, que quise que sucediera y que no pude ni quise sostener. Hoy puedo volar donde quiera, puedo perder plumas en el viaje pero son mías. Puedo decidir por mi misma, sentirme plena, escribir mi historia, dejar la cárcel, olvidar los muros y las púas. Hoy puedo librar mi propia batalla, salir a las calles, tropezar sin reprimendas, elegir sin peros, hablar sin silencios. Hoy ya no callo, ya no temo, ya no lloro, ya no niego. Hoy puedo ser quien quiero, puedo disfrutar quien soy, puedo disfrutar lo mío. Hoy se terminan los insultos, las palabras hirientes, las violencias macabras, las guerras mudas, las paces hipócritas. Hoy soy libre, hoy soy sol, soy luz…

Luciana Palmisciano – Septiembre 5, 2015.